sábado, 5 de enero de 2013

¿Por qué las madrastras son malas?

Pues porque sí. Y si alguien piensa lo contrario que se aplique el cuento. No encontrarán una sola madrastra que sea buena, y si la hay, seguro que es la señora Von Trapp.
El vínculo de una madrastra y un hijastro es jodido. Sólo hay uno más freudianamente perverso: la rivalidad edípica entre madrastra e hijastra. En ambos casos la recién llegada se casó con tu padre. En ningún sitio ponía que te iba a querer como una madre. Tampoco le ibas a dejar. Dicho esto, la relación con tu madrastra pude ser tan mala como tú quieras o –lo que es peor– como quiera ella. Intentará ganarte con mayor intención que sinceridad, buscará tu complicidad, se meterá en tu mundo por un resquicio de confianza que un día dejes mal cerrado. Mal. Ya la has cagado. Lo usará en tu contra y te hará pupa. Lo bueno es que no volverás a bajar la guardia. Lo malo es que nunca olvidarás aquella traición.
Otras veces ni siquiera fingirá que le importas. Supongo que es mejor esto. Al menos, lo ves venir y no esperas la explosión de maldad porque viene con carrerilla. No sé por qué las madrastras son malas. Supongo que querrían un marido sin hijos. A nadie le gusta llevarse el paquete, pero va incluido. Y tampoco el hijastro pide mucho: que le dejes un poco en paz y eso. No hace falta competir con el amor del padre. Por mucho que se solape a veces, hay parcelas en las que nunca vais a coincidir.
Debe ser complicado ser madrastra. Nunca serás tan buena como la madre fallecida o divorciada. Y nunca los querrás igual por mucho que lo intentes. Y lo que es peor: ellos nunca te van a aceptar fácil. Si eres hábil y sincera podrás ser su amiga, pero es bastante poco habitual. Como contraprestación, puedes odiarlos sin pudor. Al fin y al cabo, eso se espera de ti: rechazo, mala idea y desprecio. Como poco, indiferencia. Que ya si es mutua pues tenéis el trabajo hecho, pero no es lo frecuente. Lo común es el barro, las palabras torcidas y un aguantar durante años por el esposo y padre, ése que generalmente no se entera de nada. No seré yo el que priorice el amor filial sobre el conyugal o viceversa, pero una cosa es segura: hijo se es para siempre; esposa ya…
Tal vez debería permitirse el divorcio entre padres e hijos, o entre yernos y suegras. Mientras tanto, si necesitáis argumentos para odiar, aprended de las madrastras. Nos llevan muchos lustros de ventaja. Fíjate si no en lo que hacía Lady Tremaine con la pobre Cenicienta en 1950.

11 comentarios:

  1. Me he sentido un poco identificada XD

    Lo curioso es que con los padastros la cosa cambia, les importa un bledo.

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  2. Las madrastras reales son tan malas como las de los cuentos!!

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  3. Precisamente lo que más me llega a intrigar a mí de este tipo de situaciones es ¿qué ocurre con los padres?, ¿qué ocurre con esos hombres que no se enteran de una mierda aunque se la pongan delante? Porque ser madrastra es difícil, seguro, pero ser tan necio tiene que costar los suyo XD!!!
    Me han encantado tus divagaciones, como siempre...tu relato acertadom, real y ocurrente :)
    Un beso enorme!!
    PD: Y que nadie te obligue nunca a limpiar una casa sino es tu santa madre!!!jajajaja!

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  4. Lo peor de los hombres es que si se enteran, pero hacen como que no....

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  5. Bueno, yo parto de que las relaciones entre padres e hijos ya son bastante difíciles, con lo cual las relaciones con madrastas, padrastos, hijastros y demás no tienen porqué ser menos...El hombre es complejo y hace complejas sus relaciones con los demás...
    Buen post Drywater, como siempre...
    Un abrazo

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  6. Pues yo si estoy en desacuerdo, no todas las madrastras son malas, la mía no lo es. (:

    Después de 14 años de convivencia el "malo" termino siendo mi papá...

    Aunque me re encantó el articulo jujuju!!
    Abrazos!!

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  7. Bueno, exagero un poco para ser efectista. Evidentemente hay madrastras buenas. De hecho, una amiga mía es una madrastra buena, pero son las menos.
    Gracias por los comentarios y por las visitas.

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  8. El vínculo biológico u orgánico es muy difícil de suplantar. Cuando no existe este vínculo, toda recreación del mismo de forma artificiosa está abocada mayormente al fracaso, pues en definitiva, no somos tontos y lo genuino y auténtico es muy complicado de plagiar. Sino que se lo pregunten a los chinos...

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  9. Que la Sra. Von Trapp era buena?... menudo coñazo de tía! ja ja.
    Conozco madrastras buenas y, personalmente, no conozco madrastras malas. ¿no será que el mito puede a la realidad?
    Lo que si es feo, pero feo con ganas es el nombre.

    Saludos!

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  10. Yo sólo he conocido las madrastras malas en los cuentos de Disney. En la vida real conozco a dos y las dos son magníficas personas. A lo mejor son la excepción que confirma la regla :-)

    Abrazos

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  11. Yo próximamente seré madrastra (mira como odio esa palabra!). Y te juro que malas intensiones NO tengo. Por el contrario los hijos de mi novio y yo nos llevamos muy bien el cariño que les ofrezco siempre es sincero, no tengo necesidad de fingir algo que no siento. Ellos tienen su madre y el amor de ella es irremplazabe eso lo saben ellos, el padre y yo; mas aun porque no estoy interesada en ocupar un lugar que no me corresponde. Y al que dice "PD: Y que nadie te obligue nunca a limpiar una casa sino es tu santa madre!!!jajajaja!" Pues lo mas justo es que si tu "madrastra" se esforzó limpiando el lugar en el que todos conviven y tu desordenas?, pues tu te ocupes de limpiar lo que hiciste que es la esposa del padre no la sirvienta.

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