lunes, 16 de enero de 2012

Inspector Gadget: Final 2

Episodio 66: El retorno de la pantera rosa

Ante el inspector Gadget se erige, cómodamente sentado en su madsilla de despacho, Peter Sellers con su alteregada gabardina de inspector Closeau. En la solapa izquierda, y rompiendo el gris monótono de la vestimenta, un pin de la pantera rosa guiña el ojo con cierta familiaridad. Closeau lleva los guantes gomaespumosos del Doctor Gang, que también tiene delito manejar los botones con semejantes manoplas en lugar de usar los dedos.
Entre ambos inspectores empieza una guerra absurda. Gadget saca el gadgetosoplete y quema el gadgetomagnum44 del dedo correlativo. Closeau responde sacando el colt 45, disparando al techo y soltando una plancha metálica que se le viene encima. Gadget entonces hace uso de las gadgetoesposas, pero mete por medio su gadgetoparaguas y el gadgetocóptero, y acaba autoesposado y suspendido en el aire por la fuerza ascendente de las hélices y la opuesta de la sombrilla. Closeau ha apretado uno de los dispositivos secretos del Madcar y se ha quedado atrapado entre el capó y el ala derecha del vehículo.
Como ya no pueden disparar nada, se ponen a dialogar.
–Pero, hombre –dice Gadget–, cómo se le ocurre.
–Ya ve –se defiende Closeau–, las cosas pasan, igual que usted aguinó mi caguega.
–¿Que yo qué…? ¡Adelante gadgetosonotone!
–Oui, messieu –replica Closeau–. Usted apagueció de la nadá y le hiciegon una seguie. Aquel veganó El show de la pantega gosá bajó cinco puntos en el shague. Guetigagon el programa a las pocas semanas porquoi el inspector Gadget agasaba entre los niños. No he vuelto a salig en la tele hasta que sacagon la edición en DVD. A la pantega se la bufa, pego a mí no me gustó, malandrín.
–Adelante gadgetotijeras de podar –dice Gadget librándose del vuelo suspendido y llamando a la patrulla de calle–. Es su fin, Closeau, pero no descarto hablar con la productora y que nos hagan una serie conjunta en la que salgan la pantera y Sultán ayudándome a resolver casos. A ver si mi torpe perro aprende algo de investigación. Pero a usted de los treinta años entre rejas no lo salva ni el madgato.

FIN DEL INSPECTOR GADGET


Episodio 67: No, Sophie, yo soy tu padre

La silla del Doctor Gang gira y chirría tanto como el corazón de Gadget al contemplar un rostro horriblemente desfigurado. Tan exagerada es la fisonomía del antagonista que el gadgetofiltro de imágenes ofensivas, violentas o inapropiadas se activa solo, superponiendo sobre quemaduras y costras una suave textura carnal con la que disfrazar la fealdad desfigurada del doctor Gang. En ese momento entran Sophie y Sultán.

–Tío Gadget –dice Sophie–, por fin has capturado a Gang. Ughhh, qué feo es el nota.
–Así es, querida Sophie, pero no lo mires sin estas gadgetogafas con filtro parental. Tapa desnudos y reconstruye adefesios como ése.
–No me has vencido, Gadget –replica Gang con odio intrínseco–. Mi venganza se cumplirá. Me has derrotado pero te voy a joder la vida.
–No hables así, doctor Gang –le reprende Gadget–. ¡Adelante Gadgetocepillo de jabón para palabras malsonantes y tacos!
–No conseguirás nada, Gadget. ¿Quieres saber quién soy?
–Lo estoy deseando –replica Gadget desafiante.
–¡No, tío Gadget! –suplica Sophie intuyéndose algo tremendo.
–Ya es tarde, Gadget. Soy Devices.
–¡No, nooooooooooooooooo! –clama el inspector desesperado. Sophie empieza a preocuparse, pero le puede la curiosidad.
–Malvado Doctor Devices –dice la chica–. Tú eres el villano que mató a mi padre cuando él y tío Gadget estudiaban en la academia de policía para convertirse en inspectores, ¿no?
–¿Eso te ha dicho el Gadgetomemo? Ja, ja, ja –se jacta Gang con un tono inquietante.
–Vete de aquí, Sophie –advierte el inspector.
–No, tío Gadget.
–Tu tío no te dijo que le pasó a tu padre, ¿verdad? –inquiere Gang con cierto tono misterioso.
–Me dijo suficiente –contesta Sophie desafiante–. Que tú le mataste.
–No, Sophie, yo soy tu padre –aclara Gang con un tono de lo más peliculero.
–¡No es cierto, no es cierto! –niega Sophie con desesperación.
–Examina tus sentimientos. Sabes que es cierto.
–Vete a la mierda –dice Sophie cortando el dramatismo.
–Muy bien, sobrina –anima Gadget desde su segundo plano.
–No, si te decía a ti, tío Gadget –responde Sophie dándole un corte a su tío.
–Ja, ja, ja, Gadget. Ella lo sabe –replica Gang con felicidad maliciosa.
–Bueno, papá. Cuéntame qué pasó –asume Sophie.
–¡Qué rápido lo has aceptado –se sorprende Devices.
–Bueno –admite Sophie–, es que soy muy madura para mi edad. ¡Venga, suéltalo o se acabará el episodio!
–Gadget y yo estábamos enamorados de la misma mujer: tu madre Brigitte. Ambos queríamos participar en un programa de nuevas tecnologías para mutilados de guerra, pero…
–Ni habíais ido a la guerra ni os habían amputado nada –adivinó Sophie.
–Así es. Luego estaba tu madre. No podíamos determinar cuál de los dos acabaría llevándosela, así que decidimos jugárnosla. Pelearíamos en un combate uno contra uno con un cutter: el vencedor se quedaría con Brigitte y el troceado podría participar en el programa donde reconstruirían las partes amputadas por gadgets de última generación. Así uno sería el marido perfecto y el otro…
–El poli perfecto –completó Sophie–. Veros los dos a la mierda.
–Se dice “iros” –corrigió Gadget.

Pero Sophie ya no le escuchaba. Había cogido la puerta y se hallaba a varios metros del drama. Sultán intentaba consolarla, pero la niña no estaba para muchos arrumacos. Devices y Gadget continuaron la conversación sin dejar de mirar a su hija y sobrina.

–Vaya película te has montado –recriminó Gadget a Devices.
–¿Y qué querías? ¿Que le dijera que Brigitte era mi novia cuando éramos unos críos? –se defendió el cara cartón–. ¿Qué nos pasamos con el nitrato de potasio al jugar con el quimicefa y saltamos por los aires? ¿Que tú te quedaste hecho un cromo y tuvieron que reconstruirte con gadgets porque no había carne suficiente para rellenarte y que a mí me disteis por muerto cuando en realidad amanecí en una alcantarilla a noventa metros, con la piel chamuscada, revenida y comida por ratas y con funestos deseos de venganza cuando me acerqué al cabo de meses al que había sido mi hogar sólo para ver a mi hermano del alma abrazado a mi novia y jurándole el amor eterno que yo le había prometido antes? ¿Cómo cojones no me iba a volver malvado, crear M.A.D. y transformarme en el Doctor Gang, que planearía tu destrucción mientras disimulaba apoderarse del mundo y hacerse rico?
–Me he perdido –admitió Gadget.
–Da igual –contestó Devices.
–Oye –preguntó Gadget, en plan interesante–. ¿Aún guardas el quimicefa?
–Hombre –replicó Devices–, fue lo único que me llevé de las ruinas del sótano.
–¿Nos echamos unas partidas?

FIN DEL INSPECTOR GADGET


Episodio 68: La caja tonta

Los brazos de aspiradora del Doctor Gang confluyen en un televisor telefunken pasadísimo de moda, y con más culo que una mulata oronda. El malvado archienemigo del inspector Gadget es Imarchi, el robot televisión amigo de Naranjito en “Fútbol en acción” durante el Mundial de Fútbol de España 1982.

–¡Pero, si eres el Zruspa, el robot de Naranjito! –dice Gadget sorprendido.
–Pero, ¿eres idiota o qué, gabacho? ¡Me llamo Imarchi –replica el robot.
–Archie –repite el inspector.
–¡Imarchi! ¡Imarchi! ¡Inútil!
–Vaya genio –añade Gadget–. ¿Y qué haces aquí?
–Ya ves –responde Imarchi, suavizando el tono–, parece que no me habían exprimido lo suficiente.
–¿Y eso?
–Pues nada, que Televisión Española quería sacar los dvds de Naranjito y amortizar un poco el desfalco que hicieron con la serie, pero no los compraba nadie. Para recuperar decidieron usarme en otras series. Pero, como era ya conocido, no se me podía ver. Así concluyeron que al enemigo del inspector Gadget no se le viera la cara en toda la temporada y me tuvieron a mí pulsando teclas todos los episodios. En teoría no se me tenía que ver.
–Pero entonces –preguntó Gadget extrañado–, ¿cómo es que te he descubierto?
–Pues por un fallo de guión, Gadget. A tomar pol culo la serie. Mañana mismo me voy al paro a echar los papeles.
–Hombre, que soy el inspector Gadget. Ya verás como me dan una tercera temporada con otro archienemigo.
–Los cojones –respondió el robot.
–¡Qué mal hablado! –finiquitó Gadget.

FIN DEL INSPECTOR GADGET

5 comentarios:

  1. Hola Dry, por fin estoy por aquí. Ya te comente que estaba muy liado y justo he podido escribir dos o tres post en mucho tiempo, pero no he leído nada, o sea, que dame tempo para leerte porque ,..madre mía!! que manera de escribir, pareces una maquina. Desde el último que te leí, has escrito mucho.
    Ahora solo vengo para saludarte y como te he dicho, dame tiempo para leer al Inspector Hola Dry, por fin estoy por aquí. Ya te comente que estaba muy liado y justo he podido escribir dos o tres post en mucho tiempo, pero no he leído nada, o sea, que dame tempo para leerte porque ,..madre mía!! que manera de escribir, pareces una maquina. Desde el último que te leí, has escrito mucho.
    Ahora solo vengo para saludarte y como te he dicho, dame tiempo para leer al Inspector Gadget. Tiene muy buena pinta.

    Abrazos!!

    ResponderEliminar
  2. Como veras Dry, esta máquina hace diabluras. Parece que te he escrito dos veces. Te prometo que nada tengo que ver con tanta duplicidad. :-) Sorry

    ResponderEliminar
  3. El tercero acaba de puta madre xDD Bueno, pero me quedo con el primero, que ver a esos dos juntos molaria jejejej

    Enhorabuena por el trabajo, supongo que habra llevado tiempo...por lo que a mi respecta, merecio la pena :)

    Un saludo ;)

    ResponderEliminar
  4. No dejas de sorprenderme!
    Los molesquines te informamos de que hemos vueltooo!

    ResponderEliminar
  5. Este inspector es mi personaje favorito de la televisión y me gustó muchísimo que sacaran la segunda película del Inspector Gadget pues es divertida, el personaje principal sigue teniendo esa chispa y es muy agradable; lo mejor es que cuenta con nuevos personajes que lo ayudarán en sus problemas.

    ResponderEliminar