¿Es un hobby unidireccional o también hay hembras maltratavarones como si fueran unas adelantadas mantis religiosas?Contestando a todo ello, porque lo femenino está de moda, sí de toda la vida y también ocurre al revés.
Lo primero que debo puntualizar, a riesgo de ganarme las enemistades más manifiestas, es que la violencia machista no me parece especialmente grave.
Sé que Perogrullo me mandaría a la mierda, pero algo tan claro no se ve cuando le pasa a una misma. El violento no se hace al día siguiente de desposarse como por hechizo. Hijoputa se nace y hay que verlo venir y cortarlo a tiempo. Antes de la primera paliza. Y mucho antes de acabar con las tripas abiertas.Más allá de la crudeza que despachan las anteriores aseveraciones, ¿por qué ahora sí se habla de esto y antes no? Probablemente sea por el nuevo rol de la mujer en la sociedad. Le confiero, desde mi osada necedad, mayor peso específico en la escala evolutiva, mayor capacidad de sufrimiento, funciones multitarea, pragmatismo empírico y gran adaptabilidad.
La superwoman del siglo XXI hace tiempo que aterrizó desde Krypton y ahora se le exige que salve el mundo, la empresa, la disfunción eréctil de Clark Kent, el hogar y que los canelones salgan buenos. Y toda la maquinaria consumista que giraba en torno al caballero se orienta a la señora repentinamente. Porque ahora trabaja, gana perricas y puede gastar de modo independiente y hasta convulsivo. La vampírica publicidad tiene nuevas y más suaves yugulares que morder y chupar la sangre sin matar, al menos de modo súbito. Así pues sólo ahora que la mujer es importante socialmente nos acordamos de que los psicópatas enfermos machistas las fostian hasta la muerte. Antaño se lo merecían por hacer la paella un poco pasada. ¡Qué cinismo, empezando por ellos y acabando por ellas!
Y tú acabas pensando que realmente no vales, y tu potencial se reduce a la mínima potencia, y el otro crece a costa de tu propia energía. Y lo malo es que los moratones del alma no se ven ni se pueden denunciar, por muchas palizas verbales y psicológicas que te den. Y sin embargo, duelen más que los otros y causan la muerte igual. Tampoco crean que son independientes de los otros: Muchas veces son hermanos de causa y causa de perdición.




















